sábado, 24 de junio de 2017

Inaugurando otra lista más

Paseando por el campus antes de comer para hacer hambre, y mientras pensaba en que el sol templado del mediodía era como el que solemos tener por Navidad en Orense, por redondear la analogía, me encontré con esta preciosidad asoleándose sobre una barandilla:

Un geco enano del Cabo Lygodactylus capensis: primera especie de la que espero sea una larga lista de herpetos vistos en Sudáfrica... ¡Qué bien, qué contento me puso! Y decía antes lo de la "analogía" porque me recordó precisamente a las salamanquesas orensanas que tan absurdamente asocio con el árbol y el Belén. Además, y al igual que las salamanquesas, estos tampoco son nativos de Bloemfontein, sino que (como el geco doméstico, que también hay aquí y que espero más pronto que tarde) llegaron en algún momento de más al norte, merced al tráfico de mercancías, a esta y a las demás principales ciudades sudafricanas... es pues una especie introducida, sí... pero tampoco me voy a quejar, ¡con lo bien que se portó!

viernes, 23 de junio de 2017

Mes-abe a poco

¿No echasteis ayer en falta alguna cancioncilla? ¿No? Se ve que tampoco yo: al menos este primer mesversario me ha pillado poco melancólico; y de hecho es hoy cuando me he acordado de que ayer era 22. Que no es que no eche de menos, que sí os echo, mucho... pero no demasiado; y eso supongo que es una mejora con respecto a Dijon. Puestos a buscar "culpables" inocuos, vamos a seguir echándole la culpa al sol: a que no ha habido día en que no lo haya visto brillando y calentando, a pesar de que ahora por las noches hace un frío helador. Al sol y a los pájaros, venga: a que mi exigua lista de apenas una treintena de especies vistas en Sudáfrica se compone en gran medida de especies nuevas.
Echando ahora la vista atrás, se me ha pasado volando este mes, la verdad, supongo que he estado bastante entretenido todos los días: con el trabajo, que ya desde el principio Mdu se encargó de cargarme de cosas, y con la organización en general de mi vida, que por una parte fue al principio muy rápida (papeleo, banco, móvil... esas cosas) y por otra aún me está dando muchos quehaceres en lo principal: que es irme de esta residencia desde donde os escribo a un alojamiento ya definitivo (spoiler: la cuenta atrás está ya en marcha...); y (tal vez) hacerme con un coche que me lleve a pajarear y a comprar, y no tener que contentarme con los paseos por el campus para lo primero, y con andar dando la lata a la gente para lo segundo. A ver el siguiente mes, cómo me pilla...

miércoles, 21 de junio de 2017

Jaywalking

 Una palabra que he aprendido hace poco y que me ha gustado mucho: jaywalking. Básicamente, pasear y cruzar las carreteras por donde no se debe. A pesar de la etimología sugerida por la Wikipedia, yo prefiero pensar en que el jay- le viene, literalmente, de jay = nombre genérico de muchos tipos de arrendajo, en inglés; por esa costumbre tan de córvido de pasearse por los arcenes de las carreteras, atentos a ver qué cae...
Aunque en Sudáfrica también hay varios tipos de cuervo y corneja, todavía no ha caído ninguno en mi lista; se ve que no les gusta mucho el ambiente de esta ciudad. Sobran sin embargo jaywalkers por todas partes, que más veces que una acaban formando parte del asfalto... respetar las normas de circulación no parece estar entre las prioridades de esta gente. Incluso yo he de confesar que normalmente voy jay"running" cuando salgo a correr por las tardes, aunque dentro del campus el tráfico está muy controlado...

... hasta esta semana, que se nos ha llenado esto de gente: estamos de graduaciones, el campus se ha llenado de graduandos vestidos "a la americana", con las togas negras ondeando al viento cual alas de corneja, y parientes y amigos aparcan y circulan un poco por doquier. Es curioso: ahí arriba también estáis de graduaciones, pero claro, aquí estamos aún a mitad del curso... en fin, primer día de invierno. A partir de mañana, a arañar minutos de luz de vuelta...

martes, 20 de junio de 2017

De lo más típico...

 ¡Qué gracia! He tenido que venirme a la otra punta del mundo para enterarme de que "en España" tenemos una tradición centenaria de la que jamás había oído hablar...

La "noticia", apenas la foto y un breve comentario, adornaba con un poco de colorido las páginas del periódico. Ni con la sinecdoque más forzada podría considerarse que Castrillo de Murcia representa a España entera, pero con esa idea se quedarán los pobres sudafricanos... espero inventarme alguna historia enjundiosa al respecto, si alguna vez me preguntan por esta fiesta.

lunes, 19 de junio de 2017

Interrogantes

 Menuda tragedia más espantosa. Pero es que cuando vives rodeado de combustible, la pregunta adecuada no es "¿Por qué, (Señor)?", sino "¿Cuándo?"...
Galicia: cuando las barbas de tu vecino... Es verdad: el monte "está sucio". Pero no de tojos, ni de xestas...

domingo, 18 de junio de 2017

Corpus, y más

... Ya creía que en este largo fin de semana de puente, en que por lo demás el campus se ha llenado de abubillas-arbóreas, no iba a añadir ya ninguna especie a mi todavía exigua lista sudafricana; pero de buenas a primeras, a primera hora, un rebumbio de aviones isabelinos Ptyonoprogne fuligula me hizo mirar al cielo y verlos fuera de sí atosigando (como si le importase lo más mínimo) a un halcón peregrino africano Falco peregrinus minor, de vientre bien marcado. ¡Por fin identifico una rapaz a este lado del globo!

... No contaba, la verdad, con participar en una procesión del Corpus en esta ciudad, en este país en que los católicos somos una minoría bastante discreta; pero allá que salimos, al acabar la Misa, a recorrer las callejas polvorientas en torno a la iglesia. Tras dos semanas yendo a la catedral, en el centro, volvimos hoy (no me preguntéis por qué, que mi grado de interacción es limitado) a la iglesia de barriada del primer domingo; y el entorno "pueblerino": de casitas bajas y fincas (bueno, descampados, pero para el caso...), me hizo pensar en Vilar de Barrio, en la única procesión del Corpus que, que yo recuerde, he vivido allí: procesión que se enfrentó a un dilema teológico que ríete tú de la Alejandría romana: coincidían el 13 de junio de 2004 el domingo del Corpus y San Antonio de Padua, patrón menor de mi aldea. ¿Qué celebrar, pues? Bueno, evidentemente se celebró la fiesta mayor, pero a la procesión salieron los dos: santo y Custodia, que por falta de sitio no sería. Y toma sincretismo.

... Ya volviendo a casa luego, para redondear el día, sumé una especie de las buenas: a la lista sudafricana, y a la personal: un grupo de estorninos carunculados Creatophora cinerea hurgaban en la basura de la acera. África es tierra de estorninos con colores de lo más extravagante, y si bien ahora en invierno estos pobres no llamaban demasiado la atención, esperad: esperad a que llegue la primavera, a que los machos sufran la metamorfosis que les ha valido su nombre...

sábado, 17 de junio de 2017

Juventudes

Juventudes, que no Mocedades: ayer fue festivo en Sudáfrica, el Youth Day, el "Día de la Juventud": la conmemoración del inicio, por parte de estudiantes, de una de las muchas revueltas que terminaron por poner fin al apartheid. Y como festivo que era, el campus estaba ya vacío, con todo el mundo de puente*...  y a la vista del campus vacío, me puse a pensar un poco en los que habitualmente lo llenan. Lejos de mí, que no llevo ni un mes en el país, pretender sentar cátedra con mis opiniones sobre lo que veo; pero sí me parece evidente que la cuestión racial sigue infiltrándose en todos los niveles de la sociedad. De forma inevitable, de hecho, pues una situación de desigualdad que se perpetuó durante décadas no puede solucionarse de la noche a la mañana ni aunque todo el mundo ponga su mejor voluntad (que no la ponen), por pura imposibilidad física: el 90% de los sudafricanos son negros, y consecuentemente esa debe de ser, a ojo, la proporción de negros entre los alumnos de la universidad. Pero por el contrario los profesores de mi departamento son todos blancos... menos mi jefe, que tiene mi edad, y que además es natural de Zimbabue; normal, si es que ¡prácticamente no les ha dado tiempo, a la primera generación con acceso a la educación, de hacerse lo suficientemente mayor como para dar clase! Es solo un ejemplo, pero la segregación, casi más inevitable que buscada, como digo, está por todas partes: en el bar al que fuimos hoy a comer unos cuantos, en que de nuevo Mdu era el único negro (camareros aparte, quiero decir); y en mil sitios más. Intuyo que ya dará esto para más entradas...

*Menos, claro está, los doctorandos y demás sufridores, a los que me encontré como de costumbre en la facultad. Y no lo digo por presumir de que yo también había ido a trabajar un festivo... que también. Pero no a hacer cosas "de aquí", sino tareas pendientes de Francia. Así que como que quedo justificado...